Cuando estén más grandes, les contrato
"Cuando mis papás estén más grandes, les contrato un seguro." Es exactamente al revés: cada año que pasa la prima sube, los padecimientos que aparezcan en el camino quedarán como preexistencias, y a los 65 la puerta de contratación ya está cerrada. El mejor seguro para un adulto mayor es el que contrató a los 50 y renovó cada año sin dejarlo caer.
Los 64 son para contratar, no para estar asegurado
El límite de 64 años es para contratar, no para estar asegurado. La regla es consistente entre aseguradoras: la renovación no suele tener límite de edad — el clausulado exacto de tu póliza lo confirma en su sección de edad. A los 63 todavía hay opciones completas; a los 65, casi ninguna. Y ojo con la letra chica de algunas coberturas adicionales: hay beneficios que sí traen su propio tope de renovación, aunque la póliza principal siga.
La regla de los 64: así funciona el mercado
No es una leyenda de agentes: está en los clausulados. La práctica del mercado mexicano es consistente — aceptación de póliza nueva desde el nacimiento y hasta los 64 años, y renovación sin límite de edad en la póliza principal. La letra chica que sí conviene revisar: algunas coberturas adicionales traen su propio tope de renovación (hay clausulados que las renuevan solo hasta los 69), aunque la póliza principal siga. El número exacto de la tuya está en su sección de edad.
Dicho en una línea: la industria te da hasta los 64 para entrar, y una vez dentro renueva mientras mantenga su póliza al corriente. Por eso, cuando nos preguntan por el seguro "para el abuelo de 70", nuestra primera tarea es revisar si existe alguna póliza vigente en la familia — porque una póliza vigente se conserva, y sin ella el camino es otro.
Si tus papás tienen menos de 64: la ventana está abierta
Este es el escenario donde más podemos hacer. Contratar a los 58 o a los 62 todavía es posible, con dos realidades que te decimos de frente: la prima a esa edad es considerablemente más alta que a los 40 — el riesgo que la aseguradora toma es mayor y el precio lo refleja — y la selección médica es más estricta: lo que ya esté diagnosticado entrará como preexistencia o podrá ser motivo de exclusión.
Aun así, la cuenta suele favorecer contratar: una sola hospitalización privada puede costar más que años de primas, y la póliza contratada hoy es la que a los 75 seguirá renovándose cuando ya nadie más los aceptaría. En la comparación entre aseguradoras — deducibles, tabulador de honorarios, red hospitalaria en tu ciudad — es donde nuestro trabajo cambia el resultado.
Si ya pasaron los 65: opciones honestas, no milagros
Te lo decimos claro porque vas a encontrar publicidad que promete otra cosa: una póliza nueva de gastos médicos mayores tradicional, después de los 65, prácticamente no existe — y los productos que sí aceptan esas edades cambian de naturaleza: sumas aseguradas menores, coberturas limitadas, exclusiones amplias o esquemas de indemnización fija por día de hospital.
Eso no significa que no haya nada que hacer. Significa que el trabajo es de lupa: revisar si hay una póliza vieja rescatable en la familia, ver el si el colectivo de la empresa de algún hijo admite padres — su certificado lo dice y vale la llamada —, y evaluar los productos senior que existan — leyendo sus exclusiones contigo antes de firmar, no después. Lo que no vamos a hacer es venderte "cobertura completa a los 75" — quien te la ofrezca, no te está leyendo la letra chica.
La decisión de fondo: es hoy
Si estás leyendo esto por tus papás, la conclusión operativa cabe en una línea: la edad que tienen hoy es la mejor edad que van a tener para esto. Cada cumpleaños encarece la prima, cada diagnóstico nuevo se vuelve preexistencia, y a los 65 ya casi ninguna aseguradora acepta contrataciones nuevas. Revisamos su caso sin costo y te decimos qué opciones tienen a la edad que tienen hoy.
Lo que conviene tener listo el día de la solicitud
Para que el trámite de tus papás no se alargue, reúne antes cuatro cosas: la lista de los medicamentos que toman con su dosis, los diagnósticos que ya tienen con la fecha aproximada en que aparecieron, los estudios de laboratorio más recientes, y el nombre del médico que los ve regularmente.
Con eso enfrente, la solicitud se llena en una sesión y sin adivinar. Sin eso, el expediente va y viene durante semanas — y cada semana cuenta cuando la ventana de edad se está cerrando.
Marco legal
Al renovar no se pueden ampliar periodos de espera, reducir límites de edad ni solicitar requisitos de asegurabilidad, en razón del derecho de antigüedad adquirido por el asegurado
Los límites de admisión por edad los fija la aseguradora, y una inexactitud en la edad declarada sólo permite rescindir si la edad real estaba fuera de esos límites
Si la edad real está dentro de los límites de admisión, la obligación de la aseguradora se ajusta en proporción a la prima; no se cancela el contrato
Cuánto pasa en México
En 2020 el grupo de edad con más asegurados de gastos médicos fue el de 30 a 45 años, y el número total de asegurados creció 121% entre 2010 y 2020
Preguntas frecuentes
Lo que se pregunta alrededor de ésta.
¿Hasta qué edad se puede contratar un seguro de gastos médicos mayores?+
Las principales aseguradoras aceptan contrataciones nuevas hasta los 64 años. Después de esa edad prácticamente ninguna emite póliza tradicional nueva.
¿Y hasta qué edad se puede renovar?+
La renovación de la póliza principal no suele tener límite de edad, siempre que no la dejen caer. Algunas coberturas adicionales sí traen tope propio — revísalo en tus condiciones generales.
¿Puedo asegurar a mis papás en mi póliza?+
En pólizas individuales/familiares, los padres suelen requerir su propia contratación (con el límite de 64). Algunos colectivos de empresa sí permiten incluirlos — hay que leer el certificado de tu empresa.
¿Qué pasa si dejan de pagar una renovación a los 70?+
Perder la continuidad puede significar perderlo todo: una contratación nueva a esa edad ya no está disponible. Antes de dejar caer una póliza vieja por cara, mándanosla — casi siempre hay mejores movimientos que cancelar.
Revisado por Carlos Andrés Torres Ospina, Director de Torres Ospina Consultores. Agente de seguros con cédula B M393241, autorizada ante la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas.