Si viene en el folleto de la aseguradora, mi plan lo trae
El folleto describe todo lo que esa compañía puede venderte, no lo que tú compraste. La lista de coberturas adicionales que aparece ahí es un menú: la atención en el extranjero, el servicio dental, los medicamentos fuera de hospital, la maternidad en algunos planes. Cada una tiene su propio precio y su propia línea en la carátula. Si no está en tu carátula, no está en tu póliza.
Tres listas distintas, y la gente sólo lee una
La confusión más cara de este producto es tratarlas como una sola. Lo que está en la básica lo tienes desde el día uno. Lo adicional existe en el catálogo de la aseguradora pero no está en tu póliza hasta que lo contrataste y aparece en tu carátula. Y lo excluido no entra por más que pagues. Cuando alguien nos dice "yo pensé que eso venía incluido", casi siempre estaba mirando el folleto del producto, no su propia carátula.
La cobertura básica: lo que tu póliza responde de origen
Es el núcleo del producto y varía poco entre compañías en su estructura, aunque mucho en sus montos: hospitalización, honorarios quirúrgicos y médicos, estudios de laboratorio y gabinete relacionados con un padecimiento cubierto, medicamentos durante la hospitalización, y la atención de emergencias.
Aquí entra el grueso de lo que la gente imagina cuando piensa en un seguro de gastos médicos: una enfermedad grave, una cirugía, un accidente que termina en hospital. El cáncer, un infarto, una apendicitis, una fractura complicada — todos entran por esta puerta si el diagnóstico llega estando vigente tu póliza.
Las coberturas adicionales: el menú que va aparte
Existen, tienen valor, y ninguna viene por default. Las más comunes en el mercado mexicano: atención médica fuera de México, medicamentos de toma en casa, servicio dental, cobertura de maternidad en ciertos planes, segunda opinión médica internacional, y emergencias en el extranjero durante viajes.
La pregunta útil no es cuáles existen, sino cuáles tienes tú. Y esa se responde en un minuto: cada adicional contratada aparece con su nombre y su límite en la carátula de tu póliza. Lo que no aparezca ahí, no lo tienes.
Las exclusiones: la lista que nadie lee y que decide los pleitos
Toda póliza trae una sección de exclusiones y es, con diferencia, la que más conviene leer antes de firmar. Las familias de exclusiones que encontramos con más frecuencia: padecimientos preexistentes no declarados, tratamientos estéticos, ciertos deportes por lista nominal, procedimientos experimentales y padecimientos derivados de actos intencionales.
No hay póliza sin exclusiones, y una que prometiera lo contrario sería la sospechosa. Lo que sí varía —y mucho— es qué tan larga es esa lista y qué tan específica. Leerla contigo antes de contratar, y no después de una negativa, es exactamente el trabajo que hacemos.
Deducible, coaseguro y suma asegurada: los tres números
El deducible es la cantidad fija que tú absorbes antes de que la aseguradora entre. Normalmente aplica por padecimiento y por persona, no una sola vez al año.
El coaseguro es el porcentaje del gasto restante que corre por tu cuenta después del deducible. Casi siempre tiene un tope máximo, y ese tope es tu pérdida real más alta en un evento grande. Es la cifra que más gente desconoce de su propia póliza.
La suma asegurada es el techo: lo máximo que la aseguradora pagará. Fíjate si la tuya opera por padecimiento o por año, porque en una enfermedad larga la diferencia es enorme.
Corre tus propios números
Abajo tienes una calculadora simple. No trae ninguna cifra puesta a propósito: los números los pones tú, tomados de tu carátula, porque sugerirte valores "típicos" sería inventarte una póliza que no es la tuya.
Pon tu deducible, tu porcentaje de coaseguro, tu tope de coaseguro si lo conoces y el monto de un gasto hipotético. La herramienta te muestra cuánto de ese gasto te tocaría a ti y cuánto a la aseguradora.
Si no conoces tu tope, marca la casilla: verás el escenario sin tope y, en cuanto pruebes una cantidad, el de al lado para comparar. No te inventamos un tope que tú no pusiste — precisamente porque el tope no siempre aplica.
Es una herramienta para entender tu póliza, no una cotización: no calcula primas ni precios, y el resultado real de cualquier reclamación depende de tus condiciones generales.
Cómo leer tu carátula en cinco minutos
Busca, en este orden: suma asegurada y si es por padecimiento o por año · deducible · coaseguro y su tope · nivel hospitalario · la lista de coberturas adicionales contratadas · la fecha de inicio de vigencia, que es desde donde cuentan todos tus periodos de espera.
Con esos seis datos ya sabes qué compraste. Si alguno no lo encuentras o no lo entiendes, esa es exactamente la llamada que nos gusta recibir.
Lo que la ley obliga a que tu póliza diga
No todo queda al diseño comercial de cada compañía. La Ley sobre el Contrato de Seguro obliga a la aseguradora a entregarte una póliza donde consten los derechos y obligaciones de las partes, y le exige contener la naturaleza de los riesgos garantizados, el momento desde el cual corre la garantía y su duración, el monto de la garantía y la prima.
Y hay un plazo que casi nadie usa: si el contenido de la póliza que recibes no concuerda con la oferta que aceptaste, la ley te da treinta días desde que la recibes para pedir la rectificación. Pasado ese plazo, las estipulaciones de la póliza quedan por aceptadas. Por eso insistimos en algo aburrido y decisivo: revisa la carátula el día que llega, no el día que la necesitas.
Este cálculo es aritmética sobre las cifras que tú capturaste. Lo que tu aseguradora pague en una reclamación real depende de tus condiciones generales.
Marco legal
La aseguradora está obligada a entregar una póliza donde consten los derechos y obligaciones de las partes, con la naturaleza de los riesgos garantizados, el momento y duración de la garantía, el monto de la garantía y la prima
Si la póliza no concuerda con la oferta, el asegurado puede pedir rectificación dentro de los 30 días siguientes a recibirla; pasado el plazo, las estipulaciones quedan aceptadas
Cuánto pasa en México
En los seguros colectivos de 2020 las enfermedades del sistema digestivo encabezaron el número de siniestros con 17.0%, pero los tumores encabezaron el monto con 15.7% y 5.28 mil millones de pesos
Preguntas frecuentes
Lo que se pregunta alrededor de ésta.
¿Qué enfermedades cubre un seguro de gastos médicos mayores?+
Las que requieren atención hospitalaria o quirúrgica y aparecen después de iniciada tu vigencia, salvo las exclusiones de tu contrato. No cubre lo preexistente no declarado ni lo que la póliza excluya expresamente.
¿Pago el deducible cada vez que uso el seguro?+
Normalmente aplica por padecimiento y por persona asegurada. Dos eventos distintos en el mismo año pueden implicar dos deducibles. Tu contrato lo define con precisión.
¿Qué pasa si mi coaseguro no tiene tope?+
Que tu parte crece proporcionalmente con la factura, sin límite superior. En un evento catastrófico es la diferencia entre una cantidad conocida y una abierta. Si tu carátula no menciona tope, mándanosla y lo verificamos.
¿Puedo agregar coberturas adicionales después de contratar?+
Generalmente sí, en la renovación y sujeto a la aceptación de la aseguradora. Algunas adicionales tienen su propio periodo de espera desde que las agregas.
Revisado por Carlos Andrés Torres Ospina, Director de Torres Ospina Consultores. Agente de seguros con cédula B M393241, autorizada ante la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas.