Firmo rápido, luego con calma reviso las condiciones
Es el orden exactamente al revés, y la ley te da la herramienta para hacerlo bien. Las condiciones generales deben figurar en el mismo formulario de oferta que te dan, o llegarte antes para que las incluyas en la oferta que vas a firmar. Si la aseguradora no cumple con eso, tú no quedas obligado por tu oferta. Firmar sin haberlas visto no es ir más rápido: es renunciar a la única lectura que hacías en frío.
Estás asegurado desde que te aceptan, no desde que llega la póliza
La ley es clara y va a tu favor: el contrato de seguro nace en el momento en que tú tienes conocimiento de que aceptaron tu oferta. Y no puede quedar sujeto a la condición de que te entreguen la póliza ni a la de que hayas pagado la prima. Es decir: si te aceptaron y ocurre algo antes de que llegue el documento impreso, tu contrato ya existía. Cosa distinta es dejar de pagar, porque eso sí corta los efectos — pero por otra vía y con otro plazo.
Paso 1 · Tu perfil real, antes que cualquier cotización
Quiénes entran a la póliza, con qué edades, en qué ciudad, con qué antecedentes médicos y con qué hospital te sentirías tranquilo. Sin eso, cualquier número que alguien te dé es adivinanza. Este paso lo hacemos por teléfono o por WhatsApp y toma una conversación, no un formulario.
Paso 2 · La comparativa, con las variables a la vista
Aquí ponemos frente a ti las opciones que corresponden a tu perfil, con las cuatro variables comparables lado a lado: suma asegurada, deducible, coaseguro con su tope y nivel hospitalario. Nuestro trabajo en esta mesa no es empujarte al plan más caro ni al más barato: es que entiendas qué compras con cada peso de diferencia.
Un dato que conviene tener presente en esta etapa: por ley, la oferta que firmas te obliga durante quince días, o treinta cuando haga falta practicar examen médico. Ese plazo existe para que la aseguradora resuelva — no para que tú decidas a las carreras.
Paso 3 · La solicitud: el documento que sostiene todo lo demás
Aquí es donde se gana o se pierde el seguro, y por eso lo acompañamos línea por línea. En la solicitud tú declaras por escrito, conforme al cuestionario, los hechos importantes para valorar el riesgo: padecimientos, diagnósticos, cirugías, tratamientos en curso, hábitos que el formulario pregunte.
Dos reglas que no negociamos con ningún cliente. Primera: declaras todo, incluso lo que parece menor o antiguo. Un diagnóstico viejo declarado puede costarte una exclusión concreta; ese mismo diagnóstico omitido puede costarte el contrato completo. Segunda: ninguna pregunta queda en blanco. Una solicitud con espacios vacíos que la aseguradora acepta igual es un problema latente para las dos partes.
La ley lo dice con todas sus letras: las declaraciones firmadas por el asegurado son la base para el contrato.
Paso 4 · Examen médico, cuando aplica
No siempre lo piden. Depende de la edad, la suma asegurada solicitada y lo que hayas declarado. Cuando lo piden, el plazo de la oferta se extiende a treinta días.
Y aquí una ventaja que casi nadie aprovecha: si la aseguradora te aplicó examen médico al suscribirte, después no puede alegar preexistencia respecto de lo que ese examen debía haber detectado y no detectó. El examen que se siente como un obstáculo para entrar termina siendo un blindaje a tu favor.
Paso 5 · La aceptación y el arranque de la vigencia
Cuando la aseguradora acepta, tu contrato nace. Fíjate en la fecha de inicio de vigencia, porque desde ahí —y no desde la firma ni desde el pago— corren todos tus periodos de espera: maternidad, ciertos padecimientos, las coberturas adicionales que hayas agregado.
Para fines de prueba, el contrato y todas sus adiciones y reformas constan por escrito. Guarda tu expediente completo desde el día uno: solicitud, carátula, condiciones generales y comprobantes de pago.
Paso 6 · Revisa la carátula el día que llega
Este es el paso que más gente se salta y el que tiene fecha de caducidad. Si lo que dice la póliza no concuerda con lo que ofreciste y te aceptaron, tienes treinta días desde que la recibes para pedir la rectificación. Pasado ese plazo, la ley considera aceptadas las estipulaciones de la póliza.
Compara contra tu solicitud: nombres y fechas de nacimiento de cada asegurado, suma asegurada, deducible, coaseguro, nivel hospitalario, las adicionales que contrataste y las exclusiones anotadas para cada persona. Un apellido mal escrito o una exclusión que no acordaste son cinco minutos de trámite hoy y un pleito el día del hospital.
Con agente o por internet: la diferencia se ve después
Contratar en línea es rápido y a veces más barato en la primera prima. Lo que no trae es alguien que responda el día que te niegan una reclamación, ni alguien que revise tu carátula cuando cumples cincuenta y cambia tu tramo, ni alguien que te avise que tu tarjeta venció antes de que la póliza corte.
Nosotros vivimos de que nuestros clientes renueven, no de la primera venta. Por eso el trabajo empieza cuando la póliza ya está emitida.
Marco legal
Las ofertas de celebración obligan al proponente durante quince días, o treinta cuando es necesario practicar examen médico
Las condiciones generales deben figurar en el formulario de ofertas o remitirse al proponente; si la empresa no cumple, el proponente no queda obligado por su oferta. Las declaraciones firmadas por el asegurado son la base del contrato
El contrato se perfecciona desde que el proponente conoce la aceptación de la oferta, y no puede sujetarse a la condición de entrega de la póliza ni al pago de la prima
Para fines de prueba, el contrato y sus adiciones y reformas constan por escrito
Si la póliza no concuerda con la oferta, el asegurado puede pedir rectificación dentro de los 30 días siguientes a recibirla
Si la aseguradora aplicó examen médico al suscribir, no puede alegar preexistencia de lo relativo a ese examen que no haya diagnosticado
Cuánto pasa en México
En 2020 el subramo individual reunió el 37.2% de la prima del ramo y el 47.2% de los asegurados, y fue el que más creció en los diez años anteriores: tres puntos porcentuales en prima y cinco en asegurados
Preguntas frecuentes
Lo que se pregunta alrededor de ésta.
¿Cuánto tarda en quedar contratado un seguro de gastos médicos?+
De unos días a un par de semanas, según si hace falta examen médico. La ley da a la aseguradora quince días para resolver tu oferta, o treinta cuando el examen es necesario.
¿Necesito estar sano para contratar?+
No necesariamente. Muchos padecimientos se aceptan con exclusión específica o con extraprima. Lo que sí es obligatorio es declararlos: ocultarlos es lo que pone en riesgo el contrato entero.
¿Desde cuándo estoy cubierto?+
Desde la fecha de inicio de vigencia de tu póliza, que es también desde donde corren tus periodos de espera. El contrato nace cuando conoces la aceptación de tu oferta.
¿Puedo cambiar de aseguradora sin perder mi antigüedad?+
A veces sí, mediante convenios de antigüedad entre compañías, y depende del caso. Nunca canceles la póliza vieja antes de tener la nueva emitida y revisada — ese hueco es el error más caro de todos.
Revisado por Carlos Andrés Torres Ospina, Director de Torres Ospina Consultores. Agente de seguros con cédula B M393241, autorizada ante la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas.