Cotizo lo más barato ahora y luego lo mejoro
Es el orden que más caro sale, y no por el precio. Lo que se acumula con los años es la antigüedad, no el plan; y al pedir un aumento de suma o de beneficios, la institución puede abrir un procedimiento de suscripción. Es decir: mejorar después no siempre es un trámite, a veces es una evaluación nueva con tu salud de ese momento.
La prima no es una sola: es la suma de varias
Una póliza familiar cotiza a cada persona por su edad y su perfil, y después suma. Por eso el mismo plan cuesta cosas muy distintas en dos familias de cuatro: no es el número de integrantes, son las edades. Y por eso mover a una sola persona de plan —o sacarla— puede cambiar el total más de lo que cualquiera espera.
De dónde sale el precio, literalmente
Una prima de seguro no la fija un vendedor: sale de una nota técnica que la institución registra, y la regulación dice qué debe contener. Entre otras cosas, las fórmulas de cálculo o el valor de los deducibles, coaseguros, copagos y franquicias, y la forma en que se reflejan en el cálculo de la prima de riesgo.
Y en gastos médicos individuales la norma es aún más específica sobre la estructura: el producto debe diseñarse por cada edad del asegurado, de manera que el valor de la frecuencia y los costos promedio se actualicen gradualmente por cada año de edad.
Esa frase explica por qué no hay un precio familiar único. La póliza no le pone precio a «una familia»: le pone precio a cada persona y suma.
Las cinco palancas, en orden de cuánto mueven
Las edades son la primera y la que más pesa, y es también la única que no se puede negociar. Dos familias de cuatro con quince años de diferencia entre sus adultos cotizan en mundos distintos.
La suma asegurada es la segunda. Subirla mueve el precio, pero suele mover menos de lo que la gente teme: es lo último que conviene recortar, porque es lo que resuelve el evento grande.
El deducible es la tercera y la de mejor rendimiento. Es una cantidad fija por siniestro, así que subirla baja la prima todos los años a cambio de un desembolso que sólo ocurre el año en que hay siniestro.
El coaseguro y su tope son la cuarta. Un coaseguro alto sin tope puede salir muy caro en una hospitalización compleja, así que la comparación honesta se hace mirando el tope, no el porcentaje.
La red hospitalaria es la quinta. Un nivel hospitalario más alto cuesta más, y es la variable donde más gente paga por algo que no va a usar — o ahorra en lo único que sí iba a usar.
La advertencia que la norma obliga a imprimir
Antes de decidir por precio conviene saber cómo se comporta ese precio con los años, y la regulación llegó al extremo de dictar el texto exacto que debe aparecer en la carátula de las pólizas individuales de gastos médicos.
Dice que a partir de que el asegurado alcance una edad avanzada, las primas tendrán incrementos anuales que pueden ser cada vez más elevados, porque la frecuencia y el monto de las reclamaciones de personas de esas edades se incrementa de forma importante. Y advierte que a partir de esas edades el pago de primas podría representar un esfuerzo financiero importante.
Que la norma haya redactado esa advertencia palabra por palabra dice bastante sobre lo que hay que planear. La pregunta al contratar no es sólo si puedes pagarlo hoy, sino si el plan sigue siendo sostenible cuando esa curva se empine.
De qué está hecha tu prima, según el regulador
Aquí sí hay números oficiales, y explican más que un precio suelto. La Comisión Nacional de Seguros y Fianzas publica la estadística del ramo, y el dato que más dice es el índice de siniestralidad: la proporción de cada peso de prima que se va en pagar siniestros.
En 2020, las nueve compañías más grandes del ramo se movían entre el 54% y el 68%. Eso significa que de cada cien pesos de prima, entre cincuenta y cuatro y sesenta y ocho salen de vuelta en forma de hospitalizaciones y tratamientos pagados.
El resto no es ganancia: paga la operación, la red, las reservas que la ley exige mantener y el reaseguro. Verlo así ordena la conversación sobre el precio — una prima no es una cuota de membresía, es la parte que te toca de un gasto colectivo que se reparte entre todos los asegurados.
Y el ramo entero movió 94 mil millones de pesos en 2020, creciendo desde los 69.2 mil millones de 2017. No es un mercado pequeño ni marginal: es el 15.8% de todo lo que el sector asegurador emite en México.
A dónde va ese dinero, y por qué importa al elegir suma
La misma estadística dice qué paga. En los seguros colectivos de 2020, lo que más siniestros produjo fueron las enfermedades del sistema digestivo (17.0%), seguidas de los tumores (10.4%) y los traumatismos (10.3%).
Pero por monto el orden cambia, y ahí está la lección para tu suma asegurada: los tumores se llevaron el 15.7% del dinero —5.28 mil millones de pesos—, por delante del sistema digestivo (12.0%) y del osteomuscular (11.5%).
Traducido a una decisión: lo que más ocurre no es lo que más cuesta. La suma asegurada no se elige pensando en la apendicitis, se elige pensando en el tratamiento oncológico. Es exactamente el evento para el que existe el producto.
Por qué aun así no publicamos un rango de precios
Porque una cosa es la estadística del ramo y otra una tarifa. La CNSF publica agregados —primas totales, siniestralidad, causas— pero no tablas de primas por edad ni por familia: eso vive en la nota técnica registrada de cada producto, que no es pública.
Un rango escrito en una página se vuelve la expectativa con la que alguien llega a una cita, y después la conversación se dedica a explicar por qué su caso no cabe ahí. Eso no ayuda a nadie.
Lo que sí podemos hacer, y hacemos en una llamada, es cotizar con las edades reales de tu familia en varias compañías y poner las cuatro variables comparables lado a lado.
Familiar o individuales: la cuenta que sorprende
No hay respuesta única y depende de números concretos. Con hijos pequeños y dos adultos jóvenes, la estructura familiar suele salir mejor. Con un solo hijo, o con edades muy dispares entre los adultos, a veces conviene separar.
Lo constante es que la comparación se hace con las dos cotizaciones enfrente, no con una regla general. Es una cuenta de diez minutos y muchas veces sorprende en la dirección contraria a la que la gente esperaba.
Y hay un efecto que conviene anticipar: en una póliza familiar, el deducible suele aplicar por persona y por evento, no una vez al año para todos. Eso cambia el cálculo de cuánto pondrías de tu bolsa en un mal año.
Lo que revisamos antes de darte un número
Las edades de todos los que van a entrar, y si alguno cruza pronto un umbral de tarifa. Los antecedentes médicos que haya que declarar, porque pueden cambiar la aceptación y no sólo el precio. Y los tres hospitales que esa familia usaría de verdad, para elegir red y no pagar por una lista que nadie va a pisar.
Con eso cotizamos en varias compañías y entregamos la comparación completa: suma, deducible, coaseguro con su tope y red, con el precio al lado.
Nuestro trabajo en esa mesa no es empujarte al plan más caro ni al más barato. Es que entiendas qué compras con cada peso de diferencia.
Marco legal
La nota técnica debe indicar las fórmulas de cálculo o el valor de los deducibles, coaseguros, copagos o franquicias que se aplicarán, así como la forma en que se reflejarán en el cálculo de la prima de riesgo
Los productos de gastos médicos individuales deben diseñarse por cada edad del asegurado, de manera que el valor de la frecuencia y los costos promedio se actualicen gradualmente por cada año de edad
La carátula de la póliza de los productos de gastos médicos individuales debe establecer una advertencia sobre la importancia y magnitud de los incrementos anuales que podrá alcanzar la prima cuando el asegurado llegue a edades avanzadas
Cuando el asegurado cambie de plan en la misma institución, los beneficios ganados por antigüedad no se verán afectados siempre que el nuevo plan los contemple, sin limitar la capacidad de la institución de realizar procedimientos de suscripción ante cambios de beneficios o incrementos de suma asegurada
Las pólizas de gastos médicos deberán precisar la secuencia en la que se aplicará el deducible, franquicia y coaseguro, en combinación con la suma asegurada, al momento de pagar un siniestro
Cuánto pasa en México
El ramo de Gastos Médicos emitió 94.0 mil millones de pesos en 2020, creciendo desde 69.2 mil millones en 2017, y representó el 15.8% de la cartera del sector asegurador
En 2020 el índice de siniestralidad de las nueve instituciones más grandes del ramo se ubicó entre 54.1% y 67.5%
En los seguros colectivos de 2020, los tumores fueron la primera causa por monto de siniestros con 15.7% (5.28 mil millones de pesos), mientras que por número de siniestros la primera causa fueron las enfermedades del sistema digestivo con 17.0%
Preguntas frecuentes
Lo que se pregunta alrededor de ésta.
¿Cuánto cuesta un seguro de gastos médicos familiar?+
No hay precio de lista: la prima se construye por cada edad del asegurado a partir de una nota técnica registrada, y se suma. Sin edades reales, cualquier cifra es una adivinanza.
¿Qué baja más la prima?+
Después de las edades, que no se pueden cambiar, el deducible suele ser la palanca de mejor rendimiento: baja la prima todos los años a cambio de un desembolso que sólo ocurre cuando hay siniestro.
¿Conviene una póliza familiar o varias individuales?+
Depende de las edades. Con hijos pequeños y adultos jóvenes suele convenir la familiar; con edades muy dispares, a veces separar. La comparación se hace con las dos cotizaciones enfrente.
¿La prima va a subir cada año?+
La norma obliga a advertir en la carátula que a partir de edades avanzadas los incrementos anuales pueden ser cada vez más elevados y representar un esfuerzo financiero importante.
¿El deducible aplica una vez al año para toda la familia?+
En la mayoría de las estructuras es por persona y por evento. Conviene confirmarlo en la carátula antes de comparar precios.
Revisado por Carlos Andrés Torres Ospina, Director de Torres Ospina Consultores. Agente de seguros con cédula B M393241, autorizada ante la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas.