Está tan barato que contrato el plan más chico
Es la trampa de esta edad. La prima baja tienta a recortar justo lo que no conviene recortar: la suma asegurada y la red. Un evento pediátrico complejo no cuesta menos por ser de un niño, y el hospital pediátrico de tu ciudad o está en la red o no está. Con primas de este nivel, la diferencia entre el plan chico y uno correcto suele ser pequeña — y se nota entera el día que hace falta.
Lo que compras a esa edad no es la prima: es la ventana
Un niño sano entra sin obstáculos. Un niño con un diagnóstico ya hecho entra con ese diagnóstico como preexistencia, y eso no se arregla pagando más. Contratar temprano no es un ahorro: es asegurar la puerta antes de que algo la cierre. Es la única variable de esta página que el dinero no compra después.
De dónde sale la prima de un menor
No la fija un vendedor. Sale de una nota técnica que la institución registra, y la norma es explícita sobre su estructura en gastos médicos individuales: el producto debe diseñarse por cada edad del asegurado, de manera que el valor de la frecuencia y los costos promedio se actualicen gradualmente por cada año de edad.
Esa frase explica el precio de un niño mejor que cualquier tabla comercial. A los cinco años, la frecuencia esperada de hospitalización es baja y el costo promedio también, así que la prima corresponde a eso.
Y explica lo contrario para el otro extremo de la vida, que es la razón por la que la norma obliga a imprimir una advertencia en la carátula sobre los incrementos que la prima alcanza en edades avanzadas.
La ventana del recién nacido
Es la parte más práctica de esta página. En la mayoría de los productos hay un plazo corto tras el nacimiento para dar de alta al bebé, y ese plazo tiene condiciones distintas —más favorables— que una contratación ordinaria.
Ese plazo es de clausulado, no de ley: cada producto fija el suyo, y por eso el número exacto hay que preguntarlo por escrito antes del parto, no después.
Lo que sí es general y juega a favor: la renovación otorga siempre por lo menos el derecho de antigüedad, y el reloj de esa antigüedad empieza el día del alta. Un bebé dado de alta a tiempo empieza a acumular desde el primer mes de vida.
Qué mueve el precio, con las palancas de un menor
La edad manda, y en un niño juega a tu favor. La suma asegurada es lo último que conviene recortar: un evento pediátrico complejo no cuesta menos por ser de un niño. El deducible es la palanca de mejor rendimiento, con un matiz importante en pediatría.
Ese matiz: los niños usan la póliza con más frecuencia en eventos pequeños —accidentes, urgencias nocturnas— y un deducible alto significa que muchos de esos episodios salen de tu bolsa. Con adultos sanos el deducible alto casi siempre conviene; con niños, la cuenta hay que hacerla.
La red es la cuarta, y en pediatría es la que más se siente: la pregunta concreta es si el hospital pediátrico de tu ciudad está dentro.
La antigüedad que gana un niño asegurado temprano
Un niño asegurado desde el primer año llega a la adolescencia con una década de antigüedad, y eso significa algo muy concreto: cualquier padecimiento que haya aparecido en el camino no vuelve a evaluarse en cada renovación.
La renovación se realiza sin requisitos de asegurabilidad, y ni los periodos de espera ni las edades límite pueden modificarse en su perjuicio.
Ése es el activo real que se construye pagando una prima baja durante años. No es el ahorro: es que la puerta queda abierta para siempre.
Dónde están los niños en la estadística del ramo
La Comisión Nacional de Seguros y Fianzas publica la distribución de asegurados por edad, y ahí se ve algo que conviene conocer: el grupo con más asegurados en 2020 fue el de 30 a 45 años. Es decir, la gente se asegura cuando forma una familia — y con frecuencia asegura a los hijos en ese mismo momento o después.
Los tramos infantiles existen y son de los más pequeños del padrón. No porque no se pueda, sino porque muchas familias posponen justo la edad en que entrar es más fácil y más barato.
El padrón total, en cambio, no ha dejado de crecer: el número de asegurados subió 121% entre 2010 y 2020.
Por qué no publicamos un rango de precios
Porque una cosa es la estadística del ramo y otra una tarifa. La CNSF publica agregados —primas totales, siniestralidad, distribución por edad— pero no tablas de primas por edad: eso vive en la nota técnica registrada de cada producto, que no es pública.
Un número escrito aquí se convertiría en la expectativa con la que alguien llega a una cita, y luego la conversación se gastaría en explicar por qué su caso no cabe. Eso no ayuda.
Lo que sí hacemos, en una llamada, es cotizar con la edad real del niño en varias compañías y poner las cuatro variables comparables lado a lado, con el precio junto a cada una.
Solo o dentro de la póliza familiar
Depende de números concretos y conviene no decidirlo por costumbre. Con dos adultos jóvenes y varios hijos, la estructura familiar suele salir mejor. Con un solo hijo, a veces conviene una póliza individual a su nombre.
Hay un argumento que casi nadie considera y que pesa a largo plazo: una póliza individual del niño es suya, y lo acompaña cuando salga de casa. Dentro de una familiar, saldrá algún día por edad y ahí la continuidad depende de lo que prevea el contrato.
Esa salida por edad conviene tenerla anotada desde el principio, con su fecha, no descubrirla el año que ocurre.
Lo que revisamos antes de darte un número
La edad exacta del niño y si hay hermanos que entren a la vez. Cualquier antecedente que haya que declarar, porque cambia la aceptación y no sólo el precio. Y el hospital pediátrico al que irías de verdad en una urgencia.
Con eso cotizamos en varias compañías y te entregamos la comparación completa: suma, deducible, coaseguro con su tope y red, con el precio al lado.
Y si lo que conviene es esperar por alguna razón concreta, también lo decimos. Lo que no vamos a hacer es recomendar esperar «porque los niños casi no se enferman»: eso es cierto en el promedio y falso el día que no lo es.
Marco legal
Los productos de seguros de gastos médicos individuales deben diseñarse por cada edad del asegurado, de manera que el valor de la frecuencia y los costos promedio se actualicen gradualmente por cada año de edad
La carátula de la póliza de los productos de gastos médicos individuales debe establecer una advertencia sobre la importancia y magnitud de los incrementos anuales que podrá alcanzar la prima cuando el asegurado llegue a edades avanzadas
La renovación siempre otorgará por lo menos el derecho de antigüedad: se realizará sin requisitos de asegurabilidad, y ni los periodos de espera ni las edades límite podrán modificarse en perjuicio del asegurado
La nota técnica debe indicar las fórmulas de cálculo o el valor de los deducibles, coaseguros, copagos o franquicias que se aplicarán, así como la forma en que se reflejarán en el cálculo de la prima de riesgo
Cuánto pasa en México
En 2020 el grupo con más asegurados de gastos médicos fue el de 30 a 45 años de edad, y el número total de asegurados creció 121% entre 2010 y 2020
Preguntas frecuentes
Lo que se pregunta alrededor de ésta.
¿Cuánto cuesta asegurar a un niño?+
Es la edad más barata de la vida asegurada, pero no hay precio de lista: la prima se construye por cada edad a partir de una nota técnica registrada. Sin la edad real, cualquier cifra es una adivinanza.
¿Por qué es tan barato a esa edad?+
Porque el producto se diseña por cada edad del asegurado, de modo que la frecuencia y los costos promedio se actualicen gradualmente por año — y en la infancia ambos son bajos.
¿Desde cuándo puedo asegurar a mi bebé?+
La mayoría de los productos tiene un plazo corto tras el nacimiento con condiciones más favorables. Es de clausulado, no de ley: hay que preguntar el número exacto antes del parto.
¿Qué gana un niño asegurado temprano?+
Antigüedad. La renovación se realiza sin requisitos de asegurabilidad y ni los periodos de espera ni las edades límite pueden empeorar en su perjuicio.
¿Le conviene póliza propia o entrar a la familiar?+
Depende de las edades y del número de hijos. Una póliza individual es suya y lo acompaña al salir de casa; dentro de la familiar saldrá algún día por edad.
Revisado por Carlos Andrés Torres Ospina, Director de Torres Ospina Consultores. Agente de seguros con cédula B M393241, autorizada ante la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas.