Por cuenta propia o por cuenta de otro
La ley permite las dos formas: el seguro puede contratarse por cuenta propia o por cuenta de otro, con o sin designar a la persona del tercero asegurado.
Y resuelve la duda con una presunción práctica: en caso de duda, se presume que el contratante obra por cuenta propia. Si quieres que sea por cuenta de otro, tiene que decirlo el papel.
Cuando sí es por cuenta de un tercero, la aseguradora queda obligada aunque ese tercero ratifique el contrato después del siniestro. Y salvo pacto en contrario, el mandatario que contrató a nombre de otro puede reclamar el pago.
Lo que un agente puede hacer, y lo que obliga a la aseguradora
Aquí hay una regla que sorprende y que juega a favor del asegurado. Los agentes autorizados pueden recibir ofertas, rechazar declaraciones escritas de los proponentes, cobrar primas vencidas, extender recibos y comprobar los siniestros.
Pero lo importante viene después: frente al asegurado, se reputa que el agente puede realizar todos los actos que por costumbre constituyen las funciones de un agente de su categoría, y los que de hecho efectúe habitualmente con autorización de la empresa.
En claro: lo que un agente hace habitualmente cuenta frente a ti, aunque no aparezca en un poder por escrito. La costumbre obliga a la aseguradora.
Y lo que un agente NO puede hacer solo
El límite es preciso y conviene conocerlo antes de aceptar una promesa verbal. En todo caso, el agente necesita autorización especial para modificar las condiciones generales de las pólizas.
Y la ley lo dice en los dos sentidos: ya sea en provecho o en perjuicio del asegurado. No es una protección de la aseguradora contra el agente; es una regla simétrica.
Por eso una mejora ofrecida de palabra que no aparezca en el contrato no vale, por más que quien la ofrezca sea de la casa.
Dos reglas más que casi nadie conoce
La renovación tácita del contrato en ningún caso excederá de un año. Una póliza no se renueva sola indefinidamente: cada año hay una decisión, aunque nadie la nombre.
Y la que más tranquiliza: aun cuando la aseguradora se reasegure contra los riesgos que aseguró, sigue siendo la única responsable respecto al asegurado.
Es decir, el reaseguro es asunto entre aseguradoras. Frente a ti responde la que firmó, sin importar con quién haya repartido el riesgo por detrás.
Cuánto pasa en México
La suma asegurada promedio de una póliza de vida individual es de 458,306 pesos, frente a 153,494 pesos de un certificado de seguro de grupo.
Esa segunda cifra describe millones de casos donde contratante y asegurado no son la misma persona: la empresa contrata, el colaborador es el asegurado, y su familia cobra.
Separar los papeles no es un tecnicismo: es lo que decide quién puede pedir qué el día que hace falta.
Cómo lo revisamos nosotros
Ponemos por escrito quién es contratante, quién asegurado y quién beneficiario, y verificamos que el documento diga lo mismo que la intención de la familia o de la empresa.
Si hay promesas hechas de palabra, las llevamos al contrato: una condición general no se modifica sin autorización especial, por más buena fe que haya.
Y revisamos la renovación cada año, porque la tácita no puede pasar de uno y es donde las pólizas envejecen sin que nadie las mire.
Marco legal
El seguro podrá contratarse por cuenta propia o por cuenta de otro, con o sin la designación de la persona del tercero asegurado; en caso de duda se presumirá que el contratante obra por cuenta propia
El seguro por cuenta de un tercero obliga a la empresa aseguradora aun en el caso de que el tercero asegurado ratifique el contrato después del siniestro
Los agentes autorizados por una empresa de seguros para celebrar contratos podrán recibir las ofertas, rechazar las declaraciones escritas de los proponentes, cobrar las primas vencidas, extender recibos y proceder a la comprobación de los siniestros
Respecto al asegurado, se reputará que el agente podrá realizar todos los actos que por costumbre constituyan las funciones de un agente de su categoría y los que de hecho efectúe habitualmente con autorización de la empresa
En todo caso, el agente necesitará autorización especial para modificar las condiciones generales de las pólizas, ya sea en provecho o en perjuicio del asegurado
La renovación tácita del contrato en ningún caso excederá de un año, y aun cuando la empresa se reasegure contra los riesgos que hubiere asegurado seguirá siendo la única responsable respecto al asegurado
Cuánto pasa en México
La suma asegurada promedio de una póliza de vida individual en México es de 458,306 pesos, frente a 153,494 pesos de un certificado de seguro de grupo
Preguntas frecuentes
Lo que se pregunta sobre este término.
¿Quiénes intervienen en un contrato de seguro?+
La aseguradora, el contratante que lo celebra y paga, el asegurado sobre quien recae el riesgo y el beneficiario que cobra. Pueden coincidir en una persona o no.
¿Puedo contratar un seguro para otra persona?+
Sí. La ley permite contratar por cuenta propia o por cuenta de otro, con o sin designar al tercero asegurado; en caso de duda se presume que el contratante obra por cuenta propia.
¿Qué puede hacer un agente de seguros?+
Recibir ofertas, rechazar declaraciones escritas, cobrar primas vencidas, extender recibos y comprobar siniestros. Y frente al asegurado se reputa que puede hacer todo lo que por costumbre hacen los agentes de su categoría.
¿Puede un agente cambiarme las condiciones?+
No sin autorización especial, ni en tu provecho ni en tu perjuicio. Una mejora ofrecida de palabra que no está en el contrato no vale.
¿Mi póliza se renueva sola para siempre?+
No. La renovación tácita del contrato en ningún caso excederá de un año.
¿Y si la aseguradora reasegura mi riesgo con otra?+
Sigue siendo la única responsable respecto al asegurado. El reaseguro es asunto entre aseguradoras.
Revisado por Carlos Andrés Torres Ospina, Director de Torres Ospina Consultores. Agente de seguros con cédula B M393241, autorizada ante la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas.